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QUIENES SOMOS
La Asociación de Talleres de Vehículos Automóviles (ATRVA) cuenta con más de 312 asociados en Huesca y Provincia, erigiéndose en la Asociación Empresarial con un mayor número de Asociados en la Provincia de Huesca, siendo asimismo la que proporciona trabajo a un mayor número de asalariados, más de 1.500. La Asociación fue constituida en 1979 y, sin ningún ánimo de lucro, forma, ayuda y asesora a la creación y mantenimiento de las empresas encuadradas en esta actividad, mediante la prestación de una serie de servicios, como la formación, la asesoría fiscal, laboral, contable, técnica, jurídica, informática, negociación colectiva, preparación de exámenes para la obtención de carnés, etc.
Las empresas del sector se caracterizan por su concentración en cinco poblaciones: Huesca capital, Barbastro, Monzón, Sabiñánigo y Jaca. Ninguna de ellas, a excepción de la capital, superan los quince mil habitantes.
El 90% de las empresas del sector de la provincia son microempresas. La mayor parte de las mismas cuentan con plantillas medias inferiores a 10 trabajadores.
Después de la crisis sufrida hasta la mitad de los años 90, período durante el que se cerraron más del 30% del tejido industrial del sector de la provincia, nos encontramos en un momento de clara recuperación debido a un relanzamiento de las infraestructuras en la zona.
Este acercamiento al llamado corredor del Ebro hace de esta provincia un lugar estratégico de suma importancia, entendido así por el mundo empresarial, existiendo en este momento multitud de proyectos de creación de nuevas empresas, así como de relanzamiento de las ya existentes.
Las empresas del sector son empresas de corte familiar y tradicional, por lo que se ven sometidas, si no quieren perder competitividad, a una constante renovación de equipamientos y tecnologías, lo cual genera, además de un importante esfuerzo inversor, un ineludible compromiso con la preparación, formación y reciclaje de los recursos humanos de que disponen las mismas.
La situación anteriormente expuesta lleva aparejada la modificación del modelo organizativo de las mismas, no solo por la mutación de la empresa de corte tradicional hacia otra moderna, sino por los condicionantes añadidos que ello acarrea:
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Aseguramiento de la calidad.
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Sistemas de tiempos y cronometrajes.
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Optimización de los recursos técnicos y tecnológicos de que se va dotando a las empresas.
La aparición de diversas normativas reguladoras de aspectos tales como la prevención de riesgos laborales y la gestión medioambiental, junto con la sensibilización social que ello supone, está dando lugar a la inclusión de dichos criterios en las empresas, más allá del simple cumplimiento de la norma, imponiéndose la necesidad de implantar sistemas de aseguramiento.
En resumen, podemos decir que nos encontramos ante un sector que está sufriendo una mutación importante, a pasos agigantados, con la reconversión de empresas de corte tradicional en empresas modernas y competitivas en proceso de expansión, debido a las nuevas vías de comunicación que acercan los grandes núcleos industriales a la provincia, por la apertura de fronteras por los Pirineos centrales y por una demanda cada vez más acuciante de la utilización de energías limpias y un cuidado esmero por el impacto medioambiental.
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